Jorge Eligio Méndez, desde prisión, lamenta muerte de Pedro Corporán
El exadministrador de la Cooperativa Herrera, licenciado Jorge Eligio Méndez Pérez, emitió desde el Centro Correccional Najayo Hombres —donde cumple medida de coerción de prisión por acusaciones sobre irregularidades en la Cooperativa Herrera— una declaración de pésame con motivo del fallecimiento del expresidente administrador del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo, licenciado Pedro Leónidas Corporán Cabrera.
La nota, la primera que emite desde que fue recluido en prisión por el caso COOPHERRERA, dice:
**“Mensaje de Pésame**
Desde esta prisión física, pero con mi libertad espiritual intacta, mi libertad interior invicta y mi libertad mental serena, me uno al dolor que embarga a los familiares, amigos y discípulos del insigne humanista Dr. Pedro Leónidas Corporán Cabrera.
Su vida fue faro para quienes creen en la dignidad humana, en la justicia verdadera y en el valor supremo de la presunción de inocencia. En los momentos oscuros, su mirada no juzgó, su corazón no condenó y su palabra nunca se alzó para alimentar conjeturas ni suposiciones, sino para recordar que la justicia debe ser guiada por la verdad y no por el rumor.
El Dr. Pedro Leónidas Corporán Cabrera fue una voz crítica, un alma valiente, un defensor incansable de los valores trascendentes que sostienen la equidad. Su firme convicción fue, para muchos, como para mí, una fuente de luz en medio de la incertidumbre, un símbolo de esperanza en tiempos adversos.
Hoy su partida nos deja una herencia espiritual imborrable. Agradezco a Dios haberlo conocido y haber recibido el calor de su apoyo leal, que jamás vaciló ni se dejó arrastrar por las mareas del juicio fácil. Que el Dios de la vida lo reciba en su gloria y que su legado permanezca en la memoria de todos los que creemos en la justicia sin ataduras y en la humanidad sin prejuicios”.


Es una carta sublime como la inocencia de quien la escribió. Debe estar fuera, no preso, porque quien es engañado por otro no asume responsabilidad ajena. Lástima de quienes desde el CONACOOP y otras Cooperativas se han hecho cómplice de una iniquidad jurídica.
Así se habla porque todo el que conoce a ese señor eligio mendez sabe que contra el hubo mucha envidia y muchos judas que lo vendieron por una maldad que Dios lo sabe que es así porque ese señor eligio es un hombre que hasta preso tiene valores y es gente con el dolor hasta del otro hasta cuando el esté en la cruz, a Dios que lo cuide y lo proteja y le de luz para que se mantenga firme hasta el juicio final
Jorge Eligio Méndez ejerció sus funciones en estricto apego a las normativas que regulan el sistema cooperativo en la República Dominicana.
En un Estado de Derecho no puede configurarse responsabilidad penal cuando una persona ha actuado conforme a sus atribuciones legales y, por el contrario, ha podido ser víctima de actuaciones irregulares realizadas por terceros, situación que progresivamente ha ido quedando en evidencia dentro del proceso.
La responsabilidad penal es personal, individual y basada en pruebas objetivas. No puede sustentarse en presunciones, generalizaciones ni imputaciones amplias que desconozcan las funciones reales desempeñadas por cada actor.
El cooperativismo dominicano se fundamenta en principios de solidaridad, justicia, ayuda mutua y responsabilidad social. En coherencia con esos valores, corresponde a sus instituciones y dirigentes velar porque el debido proceso, la verdad y la dignidad humana sean respetados sin distinción.
Más allá del debate jurídico, no puede ignorarse la dimensión humana de la situación: toda persona sometida a un proceso merece trato digno, respeto a sus derechos fundamentales y condiciones que no lesionen su integridad física ni moral.
La defensa del debido proceso no es la defensa de un individuo en abstracto; es la defensa del sistema de justicia, de la legalidad y de los principios que sostienen nuestra convivencia democrática.
Confiamos en que la verdad, sustentada en pruebas y en el análisis objetivo de los hechos, prevalecerá.
Porque la justicia auténtica no se impone por presión, sino que se construye sobre la verdad y el respeto al Derecho.