El documental proyectado en el Centro Cultural Banreservas, transforma a los espectadores en cómplices y dolientes ante un caso en el cual no hay espacio para las posturas intermedias, ni para las cartas inoportunas de la indiferencia
José Rafael Sosa
Con el documental Lucrecia, un crimen de odio (David Cabrera y Garbiñe Armentía, 2024), además de ser una muestra actualizada de la rica tradición española en el género, lo que se tiene es un producto de alta carga histórica y un peso emotivo notable, al describir un hecho que estableció un precedente y que aportó por parte de República Dominicana, la primera mártir de la xenofobia y el racismo en Europa. Se trata del asesinato en Aravaca, en noviembre de 1992, de la Lucrecia Pérez Matos.

Bernarda Jimenez Clemente (EPD) presidenta de VOMADE