Johnny Ventura fue, sin duda, la figura moderna más importante del popular merengue. Su inesperada muerte ha impactado el cuerpo social…porque cada quien lo sentía como parte de sí.

Es que ahora, con motivo de su partida, habrán de sobrar los lamentos sentidos y sinceros, y las retóricas que recrean su trayectoria en la música popular.

Aupó generosamente los nuevos talentos de su orquesta,  pero no solo fue el músico, carismático, talentoso y demandado por la gente. Fue más que todo eso.

Nace el Combo Show

En 1964, a instancias del empresario cubano Ángel Guinea, Ventura creó su propia orquesta, parte importante en la historia de la música popular dominicana llamada El Combo Show, con revolucionaria  la oferta de la música popular, ofrecida hasta entonces. Ventura ha dejado una impronta que revolucionó el ritmo nacional. El concibió el aligerar  la presencia de los vocalistas, redujo el número de integrantes de la agrupación, les hizo bailar coreografías para proporcionar atractivo visual y ritmo a las interpretaciones, creando un patrón estilístico  asimilado por las demás agrupaciones que se crearían posteriormente.  De este concepto nace del nombre de la agrupación: la música como espectáculo, como show.

Temáticamente, se atrevió a incluir conceptos tomados del lenguaje popular,  del enfoque atrevido a la sexualidad por medio de un doble sentido que hoy parece un juego de payasos delante de las proezas poéticas de vulgaridad urbana.

 

Compromiso social

Ventura se identificó con los sectores populares y estudiantiles que luchaban por la libertad y democracia. Con frecuencia actuaba gratis para esos sectores.

Si bien la mayor parte de su producción musical es recreativa, Ventura desarrolló una línea de identificación con las aspiraciones populares, en especial durante los 12 años de Joaquín Balaguer.

Cartel informando dela muerte de Ventura en el Metro de Berlín, la capital alemana.

En muchas oportunidades fue solidario con parientes de presos políticos que utilizaron el método de   ocupar iglesias católicas para demandar que sus familiares fueran liberados o tratados humanamente. Poca gente sabe que incluso apoyaba con dinero propio a esos dolientes.

  • Mamá Tingó, escrito por él, en 1974 y que se transformó en  himno popular a la entonces, en homenaje a de la  entonces  recién  asesinada  líder  campesina de Yamasá Florinda Soriano y que  interpretó  estrenó en público ante millares de personas  la tarde del 28 de noviembre de 1974 congregadas en el estadio del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte Palacio de los Deportes durante el Primer Encuentro Internacional de la Nueva Canción Siete Días con el Pueblo. Las emociones que expresaba la multitud al escuchar el tema no son sencillas de describir. Estuvimos ahí en ese momento.
  • Guerenbé, que estrenó en Alma Mater de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y que popularmente fue llamado Los Indios,  apelativo  que ridiculiza las tropas policiales de la época de Balaguer y que generó, cuando era interpretado,  más de una actuación policial represiva.
  • “El tabaco”, de su composición propia, es un merengue de protesta disfrazado con su popular estribillo: ‘el tabaco es fuerte, pero hay que fumarlo’. Fue lanzado en el contexto dominado por el gobierno represivo de Joaquín Balaguer, en los años 70.
  • El carbonero, (letra de Freddy Beras Goico) en el que se describe las penurias de ese vendedor que marcó las mañanas de los centros urbanos en épocas pasadas.
  • Petróleo, grabado ante la crisis generada en América Latina por los altos precios del hidrocarburo.
  • Vengo con un pique, en el que describe la miseria reinante en los bateyes.
  • La proclama, una especie de burla a la perorata de los candidatos y su retahíla de promesas en los torneos electorales.

Su actitud como empresario

En principio, la orquesta operó como una cooperativa y se repartían los beneficios entre todos sus integrantes, pero posteriormente, ya en finales de los años 70s, crea la primera empresa privada dedicada a arte y el espectáculo, que bautizó como Johnny Ventura y Asociados, instalándose en la primera planta del Edificio Metropolitano, de la avenida Máximo Gómez a esquina San Martin, ubicación que le ayudó a conseguir un amigo y empresario radial, Joaquín Jiménez Maxwell, director de Radio Mil.

Sombrilla de talentos

Ventura tuvo un singular y extraña característica como artista que operó como generosa plataforma sombrilla para auspiciar artistas como marcas propias para que fueran creando sus fans.

La lista de estos artistas aupados por El Caballo Mayor, es respetable: Anthony Ríos, Luisito Martí, Fausto Rey, Robert del Castillo y Robert Yandor. En Ventura promovió a Pablito Barriga (Guirero). Entendía como un deber el  aupar nuevas figuras del arte.

Sus Éxitos

Como intérprete (una muestra que de ninguna forma abarca su producción):

El cuabero,

La agarradera,

Patacón Pisao,

Merenguero Hasta la Tambora,

¿Pitaste?,

1920,

Patacón Pisao (nueva versión),

Dilema,

Carita Dulce,

Guerenbé (Los indios),

Guajira con Soul,

Capullo y Sorullo,

La Bala,

Salsa para tu lechón,

Dame Un Chin / Si Eso Es Tuyo,

Amorío,

La Resbalosa,

Cuando yo me muera,

Mamá Tingó,

El pingüino,

La Agarradera,

El Tabaco es fuerte,

Caña Brava,

Lo que te gusta,

El Carbonero,

Se Murió Martín,

Flaca (con Gabriel),

Te digo ahorita,

¿Qué pasa papo? ,

Usted no lo sabe,

El alacrán, Odíame,

El papelito Blanco,

Jesucristo,

La Truya,

Tú chupas,

Yo soy el merengue,

El ron es mi medicina,

Mi novia, mi mujer,

María Tomasa, Dilema,

El triángulo,

Domilanchán,

El llorón,

Año nuevo

El Sancocho Prieto,

Un poquito para atrás…por favor.

Esta lista, obviamente, es incompleta.

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista