V Ceremonial del Paseo de la Fama del Cine Downtown: celebración de emoción y justicia
Este viernes 14 de noviembre serán proyectadas gratis las películas “Pasaje de ida”, “Jaque Mate”, “Isla Rota” y “El triunfo de la democracia” en la sala 1 de Sambil
SANTO DOMINGO. El develamiento de las cuatro estrellas del V Ceremonial del Paseo de la Fama del Cine Downtown tuvo un preludio insólito: un apagón general que paralizó buena parte del país en la tarde del martes. Pero ni la oscuridad ni el desconcierto pudieron eclipsar la luz de un acto concebido para honrar la memoria, la emoción y la justicia artística.
La noche, en el espacio dispuesto frente a la entrada noreste de Downtown Center, se vistió de elegancia y precisión.
Desde las siete comenzaron a llegar los invitados: cineastas y familiares, ejecutivos de instituciones públicas y privadas vinculadas al séptimo arte, y periodistas —la mayoría de televisión y redes sociales— atentos a cada detalle. Sobre sus cabezas, un dron giraba lentamente, dejando en el aire el zumbido leve de sus hélices, como si registrara desde el cielo la historia viva del cine dominicano.

Las cuatro estrellas fueron develadas tras un protocolo sobrio, con discursos breves pero sustanciosos, dedicados a las trayectorias de la maestra de actuación María Castillo, el director de fotografía Peyí Guzmán, el joven director José María Cabral y el documentalista René Fortunato, recientemente fallecido.
Robert Carrady, CEO de Caribbean Cinemas, recién llegado de San Juan de Puerto Rico, presentó semblanzas de cada homenajeado. Tres de ellos —Castillo, Fortunato y Guzmán— sumaban ya medio siglo de entrega a la industria cinematográfica.

Previo a la ceremonia, los organizadores invitaron a los galardonados, y a los familiares de Fortunato, a escoger una de sus películas para proyectarla al público. De esa iniciativa surge la función gratuita de este viernes 14 de noviembre en la Sala 1 de Sambil, donde se exhibirán “Pasaje de ida”, “Jaque Mate”, “Isla Rota” y “El triunfo de la democracia”, ubicado entre las avenidas John F. Kennedy y San Martín.
El Paseo de la Fama del Cine Downtown no es solo una acera adornada con nombres ilustres: es un archivo de memoria a cielo abierto, donde cada estrella resume una vida entregada a la imagen, la palabra y la emoción. Su brillo, bajo el sol o bajo la lluvia, recuerda que el cine dominicano —aún joven, aún en construcción— tiene ya sus héroes, sus fundadores y sus soñadores. Y que, en cada estrella, en cada nombre grabado en mármol y bronce, palpita una parte luminosa de la identidad cultural del país.
Entre el público destacó, por primera vez, la presencia de una representación oficial del Senado de la República, en la persona del senador Pedro Catrain (Samaná), hecho que pasó inadvertido para la mayoría de los reporteros concentrados en las estrellas más populares. No se dieron cuenta por prestar solo atención a los VIPs del cine.
Catrain subrayó la trascendencia cultural del evento, por su reconocimiento a talentos que han sostenido y engrandecido el cine dominicano, y adelantó que el Senado proyecta rendir un homenaje póstumo al documentalista René Fortunato.
Los cuatro reconocidos fueron seleccionados por un jurado —o “board”— integrado por la Dirección General de Cine (DGCINE), la Asociación de Cronistas de Arte (ACROARTE), la Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Cultura (ADOPAE), ProDominicana, y una representación de Caribbean Cinemas/Downtown Center.
Cada homenajeado —y la familia de Fortunato— agradecieron con palabras sobrias y emotivas el honor de tener una estrella para el porvenir.
Detalles de las trayectorias

María Castillo evocó con lucidez la silenciosa labor de quienes preparan el talento actoral detrás de las cámaras, e hizo memoria de los actores formados en su escuela durante tres décadas. Su testimonio reveló la dimensión profunda de la enseñanza artística como cimiento del cine nacional. Presentada por Marivell Contreras en un texto con el cual ha hecho mano a sus talentos de escritora para jugar con las M de mujer, madre, maestra y monstrua. Le quedó bien.

José María Cabral, el más joven entre los consagrados, dejó una reflexión que sonó casi a manifiesto: lo inspira cada amanecer la necesidad de contar historias significativas, tejidas entre arte, técnica y realidad social. Su discurso fue el de un creador consciente, que entiende el cine como acto de cultura y resistencia. Presentado por la directora de DGCINE, Marianna Vargas Gurilieva
Peyí Guzmán: Decano de la dirección de fotografía dominicana, con una carrera que abarca títulos emblemáticos como Pasaje de ida (1986), Nueba Yol 3 (1999), Perico ripiao (2003), La maldición del padre Cardona (2004), Rey de Najayo (2011), Quién manda (2013), Puesto pa’ ti (2015), Cuentas por cobrar (2015) y Quiéreme como soy (2016), en nombre de quien habló su hija Daniela Guzmán, para agradecer el homenaje y excusar su ausencia por estar trabajando en rodaje en NY.

René Fortunato (homenaje póstumo): Realizador de Abril, la trinchera del honor, y autor de las trilogías documentales Trujillo: El poder del jefe, La violencia del poder, Bosch en la frontera imperial, De coronel a guerrillero y El triunfo de la democracia, además de la ficción social Patricia, regreso del sueño. Su obra reconstruyó, con rigor y sensibilidad, la memoria histórica de la nación. Presentado con solemnidad y buenos datos por el presidente de Adopae, Severo Rivera.

Matty Vázquez, periodista y productora de cine, viuda de Fortunato, habló con la emoción contenida en la piel y la voz. Agradeció el gesto de reconocimiento y recordó, con ternura y firmeza, el legado de un hombre que dedicó su vida a iluminar la historia dominicana desde la pantalla. Las expresiones de gratitud se entrelazaron con gestos de alegría y reflexión.

La gran pantalla de Downtown Center estuvo proyectando simultáneamente las imágenes de los cuatro homenajeados por el Paseo de la Fama del Cine, como se observa con la de Peyi Guzmán Cordero. Foto suministrada.

