?Quién es León Octavio y cómo nos inspira a mejor vivir ?
Leon Octavio Osorno Aguirre es un colombiano gestor de vida.
Un misionero de la verdad, un realizador de sueños que ha logrado crear en la realidad, la belleza de sus ideales.

Autor de El Bando de Villamaga, un libro inspirador que nos enseñó a amar lo simple, bello y verdadero, es un ser que merece toda la atención de la comunidad latinoamericana.

Me enorgullece ser su amigo, me llena de honor haberle visitado en Cali y me siento en el deber de difundir su pensamiento para que otras personas le conozcan.
León Octavio es artista visual, fotógrafo, escritor, atleta, músico, periodista, ambientalista, diseñador editorial, publicista, gestor cultural y promotor de desarrollo rural.
A continuación presento un escrito que produjo hace unos días, cuando alguien le preguntó: «¿Dónde y con quién pensaba pasar estos días de Navidad y Año Nuevo?
Esta fue su postura:
«Una amiga me preguntó que con quién había pasado la Navidad y con quién pasaría el Año Nuevo y le respondí que con mis dos amantes: La Soledad y La libertad, respuesta que ella creyó ser un chiste pues esos días son para estar en compañía y expresar los buenos deseos que antes venían en tarjetas y hoy llegan vía whatsap y demás redes sociales, pero mi respuesta quedó corta porque siento la compañía de la gente que me quiere y quiero, aunque esté viviendo mi nueva vida alejado del “mundanal ruido” en esta montaña que me brinda su acogida, el río vecino que me canta su canción interminable, los pájaros, las mariposas y otros seres de su misma estirpe que aceptan mi compañía y la música y los libros que siempre me han acompañado.
Siento haber regresado a la primera infancia vivida en la Finca Niverengo en Anzá, en esta finca donde tengo mi casita, tierra que compró mi hermano Gildardo y le puso el nombre de Finca Niverengo del Valle como recuerdo de su nacimiento en la finca anzarina, en una casa que tenía la vecindad de la quebrada Niverengo que cantaba su canción parecida a la del Río Guabas, también tributario del Río Cauca, que une a Cali con Anzá.
Lo único que extraño es la presencia de mi madre Rosita ordeñando las vacas y los caballos que eran el único sistema de transporte que teníamos para ir al pueblo.
Aquí tengo más tiempo para terminar mis proyectos artísticos en curso y comenzar otros que se me han ocurrido, pues este ambiente tranquilo los propicia y debo aprovechar que todavía tengo la salud y el ánimo, a pesar de todos los años que tengo encima, privilegio que me dio la vida, vivida para contribuir a mejorar el mundo como utopista que soy, sirviendo a los demás sin pensar en riquezas materiales.
Espero entonces, amigos y amigas, que entiendan las razones de mi aislamiento voluntario, que nada tiene que ver con misantropía ni pérdida de fe en la amistad, pues soy producto de ella, y sepan que, aunque participo muy poco en las redes sociales, ustedes son mi compañía cotidiana y tener sus amistades, esa es mi enorme fortuna y patrimonio, como queda registrado en el balance que cada fin de año presenta mi corazón y viene a mi mente cuando hago el inventario de olvidos.»
En una entrevista que concedió a un medio colombiano regional, aparecen criterios que aportan a tener idea de la personalidad de este escritor, cultivador de la música colombiana rural, dibujante y filósofo popular, constructor de nuevos mundos:
El inquieto León Octavio se ha movido entre diseñadores, diagramadores, ilustradores, tintas y rotativas, lo que lo llevó a crear ‘El Bando de Villamaga’ e imprimir un libro tan loco como él, pues para leerlo hay que saber interpretar el juego de palabras que lo caracterizan y saber interpretar los mensajes subliminales que envía directo al cerebro. Tales como:
- El pirata se hizo al mar.
- Es inútil correrle a los recuerdos… ellos corren mucho más que uno.
- La educación debe dar alas, no muletas.
- Por más sol que haya, si no tenemos claridad interior, andaremos a oscuras
- Quienes no piensan a largo plazo, pagan de contado su intrascendencia.
- Para una vida plena, es necesario tener mejor amoblado el corazón que la casa.
- Si no dejamos secar la arcilla de las ilusiones, la vida puede moldearse
- El matrimonio es la central de transportes donde el placer espera al amor que llega cansado de un largo viaje, por tal motivo, va directo a la cama.
- Cuando de la mazorca del amor desparecen todos los granos, aparece lo que llaman ‘tusa’.
- El amor es la única droga de alta pureza… y es legal
- El estornudo es el único spray que no daña la capa de ozono.
- En la vida sencilla se encuentra el reino de la tranquilidad.
- Los miropos son los piropos que se dicen con la mirada.
- El matrimonio es el control biológico del amor.

En el chat de wsspp del Bando de Villamaga en el cual participamos, creado por Leon Octavio, se ha publicado:
León Octavio no es el gurú ni el rey de la comunidad de Villa Maga: es una suerte de tío. Y también uno de los administradores del chat de WhassApp Villa Maga, en el que se intercambian mensajes sobre la vida y los viajes por el mundo de sus integrantes. Hace poco llegó a ese chat un texto que da una idea del espíritu del grupo.

Lo escribió una gestora cultural radicada en Málaga, que recorre por estos días reservas naturales en Baja California.
Dice así, con mayúsculas y signos ortográficos: “¡¡¡¡Queridos HerMAgos MaraVILLAS!!!!! reciban amorosos saludos apapachadores desde México mágico paradisiaco (…) Gracias, amado León Octavio por hacerme parte de esta gran familia Villa Maga, ¡es un verdadero honor compartir esta bella utopía!”.
Líneas adelante, la remitente del mensaje habla de un formulario de participación. Se refiere a uno de los planes de León Octavio: con ocasión de los cuarenta años de la primera edición comercial del Bando de Villa Maga, el escritor organiza un encuentro internacional de sus lectores, que se realizaría en Anzá.
Otro suelto de prensa que hemos encontrado en el periódico Diario de Occidente, se indica:

León Octavio Osorno Aguirre, es un artista innato y un gestor cultural polifacético, nacido en Anzá, Antioquia (1948), que muy joven llegó a Cali y mostró sus dotes artísticos y culturales. Diagramó la revista Vivencias y algunos suplementos dominicales. Dirigió Chasqui y El Bando de Villa Maga, publicaciones sobre las culturas andinas y de recopilación de sueños hacia la creación de una república en paz. En los convulsionados años ochenta posicionó a “Balita”, su innovadora caricatura pacifista. Dirigió La Morada Alternativa, un centro artístico, literario y de promoción cultural. Diseñó cartillas del Programa Escuela Nueva del Ministerio de Educación. Estuvo vinculado como animador ambientalista en fundaciones y corporaciones de Risaralda, Quindío, Nariño, Cauca y el Urabá chocoano.
Disparó la “Balita”

Este antioqueño, que según lo reconoce él mismo, “tiene un poco de poeta y músico, pero mucho de loco soñador”, llegó a Cali en 1967, al barrio El Jardín, cuando su padre vino a buscar horizontes laborales. Sus padres querían que terminara el bachillerato que tenía aprobado hasta cuarto. Mientras iniciaba el calendario B, decidió asistir en las tardes a la Biblioteca Departamental y como autodidacta, se enamoró de la literatura. La fobia por las matemáticas le hizo renunciar a la idea de terminar el bachillerato y mejor se ensayó en varios trabajos, desde mensajero, ayudante de construcción, obrero y linotipista en tipografía. Al conocer los trabajos de caricaturistas famosos, decidió emularlos. Para perfeccionarse como diseñador y dibujante, entonces ingresó al Sena. Con sus nuevos conocimientos creó “Balita”, su obra maestra, portadora de mensajes que se oponían al objeto letal disparado por los violentos, transformando la bala en personaje que emitiría mensajes de paz.
Algunas muestras del contenido de El Bando de Villamaga:
Enlaces:
https://occidente.co/secciones/tendencias/el-bando-de-villa-maga/






