BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % anual
El Banco Central de la República Dominicana decidió mantener su tasa de interés principal en 5.25 % anual. Esta tasa sirve como referencia para los préstamos y ahorros en el sistema financiero. También dejó sin cambios otras tasas relacionadas con préstamos a corto plazo y depósitos bancarios.
La decisión se tomó principalmente por la incertidumbre económica internacional y por el aumento reciente de los precios, sobre todo de los alimentos, causado por fenómenos climáticos. El Banco Central considera que su política sigue funcionando bien y ayuda a que las condiciones financieras se mantengan estable.
En Estados Unidos, la economía continúa creciendo de manera moderada, aunque la inflación sigue un poco por encima de la meta de la Reserva Federal. El desempleo ha subido ligeramente, lo que llevó a ese país a reducir sus tasas de interés y se espera que haga al menos otro recorte en 2026.

En Europa, el crecimiento económico es bajo debido a conflictos y tensiones comerciales, pero la inflación está cerca del objetivo del Banco Central Europeo. Tras varias reducciones en las tasas durante 2025, se espera que estas se mantengan estables el próximo año.
En América Latina, el crecimiento promedio ha sido modesto, pero la mayoría de los bancos centrales redujeron sus tasas de interés para apoyar la economía. República Dominicana, a diferencia de muchos países, terminó el año con un aumento neto de su tasa, aunque había hecho recortes recientemente.
En cuanto a los precios internacionales, el petróleo se mantuvo relativamente barato, mientras que el oro alcanzó precios récord por la incertidumbre global. Esto beneficia a la economía dominicana, ya que reduce costos de importación y mejora su balanza de pagos.
A nivel local, la inflación se mantiene dentro del rango considerado aceptable por el Banco Central, aunque los alimentos siguen encarecidos por tormentas y lluvias que afectaron la producción agrícola. La inflación subyacente, que excluye productos más volátiles, también está bajo control.
La actividad económica del país mostró señales de mejoría en noviembre, impulsada por sectores como la agropecuaria, la minería, el turismo y los servicios financieros. Aun así, el crecimiento acumulado del año ha sido moderado.
El Banco Central ha reducido las tasas desde septiembre y ha inyectado dinero a la economía para facilitar préstamos a sectores productivos. Como resultado, han bajado las tasas de interés bancarias y el crédito al sector privado ha seguido creciendo, especialmente en construcción, vivienda y comercio.
De cara al futuro, se espera una recuperación gradual de la economía, con mayor crecimiento en 2026. Las exportaciones, el turismo y las remesas siguen fuertes, el tipo de cambio se mantiene relativamente estable y las reservas internacionales son altas. El Banco Central reafirma su compromiso de apoyar el crecimiento sin perder el control de la inflación.

