Amaury Moreno emprende el rescate de la coladora tradicional de café.

Para millones de personas en el planeta, el día no inicia hasta que se ha tomado la primera taza de café, la bebida cultural más predominante en la vida de los pueblos y una de las tres no alcohólicas más consumidas del mundo, junto al agua y el té.

Pero su preparación ha estado exenta de las modernidades, que se han separado de los métodos de su origen, sucedidos, por máquinas y las grecas.

Amaury Moreno, un joven emprendedor, amante y cultivador de lo culturalmente dominicano, ha decidido reubicar en la cotidianidad de la gente, la coladora tradicional, la de tela o media, la de madera, de la que dice produce un saber inconseguible por los métodos modernos, con la instalación de su pequeña empresa (una Mipyme) ColaMo Café. Nacido en un campo de Bayaguana en búsqueda de mejorar su calidad de vida y realizar sueños que giran en su mente en torno a áreas a las que venera: el turismo interno, el amor por lo propio de nuestra cultura y el fomento de la actitud de servicio y el buen trato entre la gente.

“Nadie, por enojado o enfrentado que se encuentre, se resiste a la invitación de tomar una tacita de café, que solo se puede consumir cuando se está en armonía”  agrega.

FOTOS SUMINISTRADAS POR ColaMo Café

Moreno no descalifica ni la greca, ni las máquinas, pero está convencido de que el sabor del café no es el mismo y amigable que se obtiene en la coladora.

Sin embargo, las coladoras que elabora artesanalmente con su equipo, tienen características artistas y personalizadas, que llevan a sus adquirentes a darles categoría decorativa, revela Moreno. Toda la madera usada es reciclada para contribuir con el respeto al medio ambiente.

El cafeto es originario de la provincia de Kaffa, en las tierras altas de Abisinia, actual Etiopía, en donde crece de forma silvestre.1​ Las cualidades energéticas del café ya eran conocidas por la tribu Galla de Etiopía en el siglo XI, quienes lo mezclaban con grasa animal.2​ Posteriormente, sería introducido a Arabia, de donde se expandiría al resto del mundo con el dominio turco de Anatolia. (WIkipedia/El Café)

El también diseñador de páginas web, revela que el objetivo del proyecto no es solo vender un producto, como muchos otros.

“Se trata de reivindicar nuestra cultura del café en su expresión más original, que recrea uno de los símbolos que vimos en nuestra infancia y que la modernidad ha ido desplazando”  afirma Moreno.

 

“Fui criado por Doña Chencha, ella me enseñó que trabajando es que se ganan las cosas. Recuerdo que cuando pequeño, estuve en casi todos los talleres que se impartían por mi casa, cursé ebanistería, mecánica, tapicería, desabolladora y pintura, para mí lo importante era aprender algo, estoy seguro de que esto me ayudó a despertar la chispa creativa que tengo hoy en día”, expresó Moreno.

Explica que las personas dicen “Déjame colar un café, cuando lo que tienen es una greca o una máquina. Eso no es colar café. Es poner un café. Se cuela café cuando se usa un paño, una media o tela”.

El árbol del café procede del norte de Etiopía (antes llamada Abisinia), en el oriente de África.1617​El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kaffa, en Etiopía,1​ pero la cuestión no está resuelta completamente. Crece en los bosques altos del suroeste de Etiopía, de 1300 a 2000 metros de altitud. El cafeto es un arbusto de 10 a 12 metros que crece espontáneamente. (WIkipedia/El Café).

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