Trinchera de ternura (Crítica de libros)
Trinchera de ternura. El manantial rebelde, de Luis Carvajal y Nelson Bautista; La piel de la isla y El borde líquido de la patria, de Luis Carvajal. Editado por Soluciones Impresas SOLIMA. Impreso en República Dominicana por Soto Castillo Impresores SRL. ISBN: 978-9945-9571-7-4.

Lograr, con precisión del dato y afinamiento poético , que un libro que busca una finalidad tan útil y urgente como la protección del ambiente lo haga por medio de la poesía, la sensibilidad y el lenguaje científico expresado en términos sencillos, es el milagro que logra Trinchera de Ternura, original del ecologista y poeta Luis Carvajal con una colaboración del activista social Nelson Bautista. Para el lector es una lección inédita el pasar de una tranquila y docente explicación científica a disfrutar del mismo tema, pero en las alas de la poesía:
“El agua no tiene forma: ese parece ser su crimen. El mercado ama cuanto puede medir, encerrar y etiquetar. Ama lo sólido, lo que se queda quieto. Por eso la industria intentó domesticarla. La atrapó. La encerró. Le puso tapa y marca. La convirtió en producto. Ahora el agua no viene de la montaña; llega desde el estante, desde el tramo del colmado o el botellón instalado en la neverita”.
(Texto social sobre el agua)
“El agua, sin forma, ahora tiene envase.
El agua, sin dueño, ahora tiene patente.
El agua, bien común, ahora tiene factura.
Y el río, ajeno a los mercados, ahora tiene factura”.
(Texto poético)
Lo que ambos logran en este libro, que se presenta la tarde del martes 25 de agosto a las cinco de la tarde en el Paraninfo de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (y que además estará disponible en varios puntos de libreros en la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026), es un exquisito contenido de alto interés científico y social, por la vía de un género que nadie puede debatir: no se discute con lo dicho en un poema.
Luis Carvajal es poeta de cuerpo entero, un experimentado militante de trincheras creativas en la medida en que ha cantado en especial al ambiente y al amor, como ha podido: por redes sociales, por publicaciones limitadas, en recitales y foros de conversación por las diversas formas de comunicación de estos tiempos. Es un poeta cuyo papel de combativo ambientalista no ha permitido que se proyecte su talento de inspirado creador de imágenes que, para el caso de este libro, sirven a un fin: educar y sensibilizar sobre el ambiente.

Trinchera de Ternura no habla de ecología de manera abstracta. La trilogía está profundamente vinculada con la isla dominicana y su patrimonio natural y se expresa en un código dual: mediante el dato científico administrado con sentido didáctico y la palabra poética, en una perspectiva relacionada con la defensa del territorio y de la soberanía.
Trinchera de Ternura tiene ensayos científicos breves y en un código sencillo, y a cada uno le adjunta un poema producido a propósito, abarcando la contaminación de los ríos, la degradación de los suelos, la destrucción o amenaza de montañas, el deterioro de las costas, la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los ecosistemas y la apropiación o deterioro de recursos que son considerados patrimonio colectivo.
Los tres libros de Trinchera de Ternura están dedicados a: Félix Servio Ducoudray, el periodista ambiental que mejor describió nuestro patrimonio natural, traduciendo en lenguaje ordinario los términos científicos del padre Julio Cícero, el profesor Eugenio de Jesús Marcano e Idelisa Bonnelly de Calventi, investigadores de la flora, la fauna y el ambiente marino, personalidades que representan momentos fundamentales de la investigación, educación y defensa del patrimonio natural dominicano.
El libro es también un homenaje a Antonio Tomén Acevedo (recientemente fallecido y sin dudas el Padre del ecologismo militante y político dominicano), Aniana Vargas y a otros defensores de la naturaleza. Marca un hito medioambiental y sienta novedad en la tradición histórica del ambientalismo dominicano.
Sus cinco aportes son:
- La originalidad del abordaje, ya que lleva la problemática ambiental al terreno de la creación literaria.
- La mixtura de géneros, logrando un equilibrio inédito entre poesía, relato y divulgación científica.
- Su mirada, que ubica el agua, el suelo y el mar dominicanos en asuntos de identidad y patrimonio.
- El valor de su dimensión ética, que no se queda en la descripción del deterioro ambiental, sino en provocar un llamado a asumir postura y desarrollar responsabilidad.
- Continuidad histórica: Coloca su propuesta en diálogo con figuras fundamentales de la ciencia y el ambientalismo dominicano.
Un libro original, inédito en su sentido y concepto editorial, es una pieza que debería estar en manos de cada maestro del país, accesible a los estudiantes de nivel medio y superior, y presente en todas las bibliotecas por la trascendencia y poder de su mensaje medioambiental. No habíamos encontrado nada igual, editorialmente hablando.
Luis Carvajal convierte su larga experiencia de militancia ambiental en materia literaria, mientras que la obra de ambos autores intenta demostrar que la defensa ecológica no tiene que expresarse solamente mediante informes científicos, denuncias o discursos políticos, sino también mediante la poesía, la ciencia y la emoción, a lo cual se une una excelente iconografía producida con inteligencia artificial, orientada mediante la redacción adecuada de prompts para expresar la realidad ambiental.

