Primer aniversario

ADOPAE en su primer año, recuerda metas éticas y objetivos profesionales

Este domingo 10 de julio la Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (ADOPAE) cumple su primer año de creada, con una trayectoria relativamente corta, y un quehacer que debe llenar de orgullo a cada uno de sus integrantes.

Ha pasado un año desde aquel memorable sábado 10 de julio de 2021, cuando se contaba esta historia:

‘La reunión se celebró en la mañana en la Sala de la Cultura del Teatro Nacional “Eduardo Brito” y a la que asistieron 55 periodistas y comentaristas de arte y espectáculos, iniciada con la lectura de una proclama, a cargo de la periodista y abogada Sarah Hernández, dando a conocer la misión y visión de la entidad”. (https://elnacional.com.do/cronistas-fundan-hoy-adopae/#:~:text=Santo%20Domingo.,enero%20de%202020.)

ADOPAE nació con claridad de miras, con metas claras y tareas por delante en torno a la formación de sus integrantes y la ética de la comunicación.

Primera foto grupal de ADOPAE, en escalinatas laterales del Teatro Nacional.

El Consejo Directivo de ADOPAE encabezado por el presidente de la entidad, Severo Rivera, envió un mensaje en el cual se reitera su compromiso de elevar el acervo cultural de sus miembros y se comprometen a trabajar por el rescate, exposición y promoción de la cultura y manifestaciones artísticas, «metas en la que trabajaremos de forma consciente, entusiasta y transparente». Oportuno y saludable el mensaje del maestro Severo Rivera.

 

Establecida con metas muy claras, ADOPAE nació y se sigue desarrollando sobre en torno a parámetros nuevos que establezcan frente a sus miembros y la sociedad, un carácter distinto en el ejercicio de la comunicación, en el amplio espectro que se tiene por delante, desde la selección de los contenidos, como en los criterios éticos con que se ejerce esa comunicación.

Una de las tareas éticas, en las que hay que trabajar intensa y académicamente, es el parámetro para publicar contenidos artísticos desechables, justo ahora cuando la información artística basura es más incidente en los medios impresos y digitales. Basta con revisar lo que se publica. ¡Cuánto contenido basura se está publicando y no parecemos darnos cuenta!

El aniversario, al tiempo de congratular a cada uno de los integrantes de nuestra institución, es propicia para recordar los objetivos que nos dieron origen:

La Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (ADOPAE), es la primera organización de profesionales de la crónica de arte creada en la República Dominicana, cuyo propósito principal es velar por el profesionalismo de sus integrantes, así como conocer la realidad de los periodistas que la integren.

ADOPAE es una entidad que no persigue lucro, por lo que entre sus objetivos figura el establecimiento de alianzas con asociaciones, gremios e instituciones nacionales e internacionales que contribuyan a elevar el acervo cultural, no solo de sus miembros, sino del país. ADOPAE, la entidad establecerá mesas de análisis de aspectos de la cultura dominicana, así como de la situación socioeconómica de sus gestores en todas sus manifestaciones. (Fuente: www.adopae.com).

En el acto de fundación, el cronista Miguel A. Rivera, sostuvo:

“Llegamos al ambiente cultural y artístico dominicano para aportar en la formación, en el estudio, en la investigación del arte y para ello, estableceremos las alianzas necesarias. No llegamos ni a competir ni a enfrentar a nada ni nadie. Tenemos la mirada puesta en nuestros objetivos para mejorar lo que hemos hecho durante años: difundir, promover y valorar el arte dominicano, a sus protagonistas, a sus gestores y hacerlo con criterio técnico, objetivo y alejado de todo interés particular”.

La academia nació luego de una profunda reflexión sobre el compromiso de quienes la forman con el desarrollo cultural del pueblo dominicano.

El perfil de sus miembros está claramente definido en sus estatutos, propicio es recordarlo al público y a los artistas, al indicar que los miembros de ADOPAE son:

Hombres y mujeres comprometidos con la integridad y la equidad, hacedores de un ejercicio periodístico responsable y de compromiso social, que nos hemos visto compelidos a esta iniciativa, para adelantar el paso bajo el lema: La cultura nos identifica y nos compromete. Profesionales del periodismo, así como críticos podrán aplicar para formar parte de la Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos.

Estos principios, que los Adepeistas no deben ni pueden haberse olvidado y  ofrecen una razón de ser que pasa por la estrecha solidaridad y unidad de sus miembros, una unidad en la cual las competencias individuales y empresariales, no son las que definen el trato interpersonal, una entidad en la que no se dan confrontaciones ni distanciamientos personales y, al contrario, la solidaridad entre todos y todas es la norma, el apoyo mutuo es la constante para definir un modelo de tratamiento que nos haga sentir llenos de orgullo.

  • La Colección Adopae de Pensamiento Crítico, es una aspiración planteada desde el principio para dar al país una serie de publicaciones (impresas y digitales) que proporcionen formación a sus miembros y al público.
  • Crear un evento de análisis y debate permanente para montarse en ámbitos académicos universitarios e institucionales, puede impulsar la visión densa y critica a que aspiramos.
  • Crear el reconocimiento del talento, privilegiando las viejas glorias de nuestro arte, las que no están, las que se fueron hace mucho y hacerlo con criterio verdaderamente nacional, evitando el macrocefalismo urbano (reconocer a Santiago y Santo Domingo, como si en los demás pueblos no hayan existido o existan artistas de consideración), trampa en la cual es tan fácil caer, por la fuerza de esa tradición. Si ADOPAE ha de reconocer o rememorar artistas, debe de hacerlo con criterio de justicia histórica, pensando y comenzando por las figuras que ya no están y respecto de las cuales aún no están estudiadas lo suficiente en su obra.
  • En cambio, si ha de premiar artistas de la actualidad, su obligación es la de procurar un modelo original en su metodología y marcado por su sentido de justicia. No tiene que invalidar, ni imitar ninguna otra premiación artística. Cada quien que asuma sus condiciones y responsabilidades.

Estos doce meses transcurridos refieren la seguridad de un accionar que sirva de modelo en todos los puntos de su programa, que su práctica delinee nuevas experiencias y que la unidad de sus miembros, los lazos de apoyo mutuo, de consistencia colectiva, sin reservas ni distancias de ninguna forma justificadas, puedan abonar el camino, diferenciándose como una fuerza de futuro en la capacitación y la celebración del arte, como expresión máxima del talento humano, superando los límites de un grupo social más.

Esa es la meta y ésa es la esperanza.