MADRID. ¿Qué hace distinta esta versión cuadragésima segunda de la Feria Internacional del Turismo (FITUR 2022) para la República Dominicana y cual debe ser el papel de los medios/periodistas que acuden a su cobertura?

En primer término, Para el país, supone el aseguramiento del proceso de restauración de su turismo y el ascenso a una categoría competitiva a nivel mundial, dada la promoción sin precedente que supondrá aparecer como país anfitrión.

El modelo de recuperación turística desarrollado por el Estado Dominicano ha ofrecido sus resultados y en términos prácticos, la industria ha sido recuperada. Pero ¿Es suficiente el acudir a la primera gran cita de la industria para regodearnos en ese éxito y el modelo que ha aportado, y proclamar la restitución de empleos hoteleros y el incremento de las divisas por la visitación experiencial?

Desde luego que no, por simplista y por ubicarse, innecesariamente, en el ego nacional dominicano. Se impone llegar más allá.

Lo que debe procurar el país:

  • Ofrecer su experiencia para que pueda ser adaptada y asumida por países con condiciones similares a las que estuvimos y
  • Elevar sus miras y expectativas para conquistar nuevos lugares en el cuadro de los países lideres globales de la industria, superando la relativa poca extensión física de su territorio (en comparación con la de otras naciones mucho mas grandes) para alcanzar metas que ahora solo están enlistadas como objetivos a ser logrados.

Y de los medios y periodistas nacionales que concurren a FITUR 2022:

  • Entender que se trata de un tema nación, que supera los perfiles del trabajo individual/corporativo para un determinado medio, respecto del cual el valor de nuestro trabajo esta mas allá de la procura de exclusivas y el monopolio de la información no compartida.
  • Favorecer un ambiente de colaboración y hermandad con los demás profesionales de la comunicación en función de impulsar los propósitos nacionales.
  • Apoyar con pequeños y grandes detalles a los demás colegas. Estar pendiente de sus necesidades y la optimización de sus condiciones de trabajo.
  • Puntualidad y responsabilidad colectiva. Apoyar la misión dominicana mediante la puntualidad respecto de las horas de salidas y llegadas, para no retrasar a los demás.
  • Entender que los periodistas no somos protagonistas de nada. Somos trabajadores de la comunicación. No estamos llamados a aparecer, ni en las redes ni en nuestros propios medios, como el centro de la atención. Autofotografiarnos para subir imágenes a las redes no tiene sentido y no aporta a la imagen nacional como conjunto, y solo fomenta nuestro ego. Cada quien sabe lo hermoso o hermosa que es.? ¿A qué tanto autofotografiarnos si desde hace años sabemos cómo y quiénes somos?
  • Entender que cada acción nuestra en esta misión, no será entendida y juzgada por los demás participantes internacionales, como actitud personal, sino como representación de la conducta del país.
  • Promover la iniciativa positivamente inesperada en función de que la perfección y la armonía acompañen el accionar general de la delegación dominicana. Pueden ser pequeñas y casi invisibles acciones que apoyen el logro del gran objetivo nacional.
  • No temer o vacilar en solicitar ayuda o apoyo a los colegas cuando necesite orientación, información o condiciones adecuadas para desarrollar la labor de cobertura. Aquí somos todos, dominicanos en función de apoyar la República Dominicana.
  • Pensar y tener algunos detalles del viaje hacia los periodistas que no pudieron venir.
  • Tomar los detalles (documentos, fotos, testimonios, etc) del viaje para convocar a sus colegas en el regreso, y compartir la experiencia y alentarlos para que se entusiasmen a participar de experiencias de este tipo, incluyendo la posibilidad de recomendar nombres de sus colegas en las instancias que lo deciden, para que se seleccione a quienes nunca han tenido la experiencia.

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista