El alegado nacionalismo español en favor de la obra de Almodóvar, carece de sentido.  Ese premio tiene más que ver con las perspectivas evaluativas del cine de los jurados, desconectados con el circunstancial lugar de nacimiento de los jurados. De hecho, en los seis años anteriores de los Platino, nunca España había ganado Mejor Película, siendo las ganadoras dos chilenas, dos argentinas, una colombiana y una mexicana.
El criterio de los jurados en favor de Dolor y Gloria, apela a la visión de otras premiaciones, tal cual los Oscars: un director de prestigio marcado, un protagonista de reconocimiento y todo sobre un guion de calidad y una realización notable. Pero hasta ahí.
De haber sido otra la óptica, la de premiar el riesgo innovador y creativo del cine de planteamientos nuevos, habría ganado Monos, de Alejandro Landes, una obra que recrea el universo imaginativo cinematográfico de lo latino.  Las otras dos nominadas a mejor película eran A vida invisibel (Brasil) y La trinchera Infinita (España).

Hay otras modalidades para premiar, como la de los festivales, cual Cannes, que establecen unas normas no admitidas públicamente para cine latinoamericano, estimulando factores como la pornografía de la pobreza, la cámara vacilante en mano, y el cliché y los estereotipos sociopolíticos de la gran farsa que regularmente constituye la vida social y política de los pueblos del morenaje latino.
No hay injusticia en premiar  Dolor y gloria que se alzó con seis estatuillas de los VII Premios Platino debido a que encuadra en los criterios tradicionales de superando a magnificas películas, incluyendo un proyecto que, como Monos, de Alejando Landes, Monos se estrenó el 26 de enero de 2019 en el Festival de Cine de Sundance, en el cual ganó como Mejor Película del Jurado, a lo cual sumaría posteriormente 15 galardones en festivales de primer y segundo nivel, para ser la producción latina más premiada en esos circuitos en 2019 .

Voces críticas que imputan extremo nacionalismo español para erigir a Dolor y gloria como mejor película (y cinco premios más, incluyendo mejor director). Pero, nada que ver con chauvinismos regionalistas del cine. El tema es cual es el criterio a que se apela.
Monos, el riesgo
Tras rodar el drama Patricio (2011), basada en la historia de Patricio Ramírez, quien se interpretó que ofrece la crónica de un obrero parapléjico tras un disparo de parte de un policía colombiano. Fue estrenada en Cannes y que posteriormente ganó el Premio Golden Peacock a la Mejor Película en el 42° Festival Internacional de Cine de la India.

Alejandro Landes, director de Monos.

En Patricio se percibe el aliento de un director dotado de visión creativa y compromiso con la faena de lo audiovisual marcadamente latinoamericana. Antes había hecho probablemente por encargo ideológico o laboral (2000) Cocalero, un documental cuasi propagandístico, técnicamente bien hecho, pero sin el vuelo de sus producciones de ficción.
Landes se decidió en 2012, por su tercer gran proyecto: Monos, con la escritura del guion, junto a y Alexis Dos Santos, consecuente con su concepto del cine ya que el director desprecio, el concepto del cine como entretenimiento y opta por la procura de la identidad en las zonas grises. Ha proclamado: “Lo maravilloso del cine es explorar entre grises. Su papel no es ser descanso ni divertimento”.
La cinta se filmó en 2015 Colombia, en el páramo de Chingaza en Cundinamarca, y en el cañón del Samaná, en Antioquia. Estas locaciones nunca antes habían sido filmadas, debido a su difícil acceso y condiciones extremas de su clima.
Escena de Monos (2019), dirigida por Alejandro Landes, (2019), una cinta desafiante para el espectador y que parte las tendencias y criterios de los jurados de los Premios de Cine.

Quienes han visto las películas colombianas, nunca antes había percibido los espacios que presenta Monos. Para subir y mantenerse en los meses de rodaje en esos tres mil 341 metros de altura, el director y el equipo de talentos y técnicos, debieron conocer el significado exacto de partirse el alma en un propósito.   La cinta es una coproducción multi internacional entre Colombia, Estados Unidos, Argentina, Holanda, Alemania, Uruguay, Dinamarca, Suecia y Suiza.
Sus mayores valores técnicos son la fotografía y la música y dirección de arte, a lo cual agrega una dirección de Landes que hace de cada encuadre una obra de arte.

La dirección de fotografía de Jasper Wolf, quien obtuvo del Premio Platino.  El guion enfoca un tema harto recurrido, el de las guerrillas de Colombia, pero a diferencia del montón, y logra con una recreación sin precedentes, reinventando el tema, con actores naturales (excepto la actriz Julianne Nicholson (la doctora rehén), seleccionados desde un casting al que acudieron 800 adolescentes y preadolescentes, de los cuales el director selecciono primero 30 y luego los ocho titulares de los papeles que vivieron una experiencia de interacción previas. Uno de ellos había sido guerrillero juvenil de las FARC.
SINOPSIS Lo que parece un campamento de verano, resulta ser un campamento paramilitar con ocho niños guerrilleros apodados Los Monos, supervisados por un singular sargento con la misión es cuidar una rehén, objetivo  que  peligra cuando la confianza entre ellos se pone en dudas.

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista