Melocotones nos toma por asalto y  renueva la certidumbre de que el cine local tiene las condiciones para establecer internacionalmente su marca,  como una responsabilidad de de manos y mentes jóvenes: José María Cabral (Carpinteros), Nelson Carlo de los Santos (Cocote) y Héctor Manuel Valdez, director de esta sorprendente pieza, ganadora del premio Película del Público en el XXV Festival de Raindance, el más importante del cine independiente en Reino Unido.
El filme, que respira autenticidad creativa y perfección técnica, tiene la virtud de mostrar un camino digno.
La sensación que queda en el espectador es que ha estado frente a un espectáculo visual  denso y que inspira respeto, en el que se han cuidado desde la adaptación de la novela en que se basa hasta los factores interpretativos y técnicos.
Héctor Manuel Valdez (director y co-guionista) y José Ramón Alamá (productor y co-guionista) se ponen al frente de un equipo que se propuso lograr una obra fílmica impecablemente realizada.

Resaltan la fotografía de Juan Pablo Gómez, cromáticamente apastelada para dar esa sensación del género comic; su edición  (a cargo de Teresa Font) que demandó tremendo cuidado debido a la entrada y salida de los mismos personajes en diferente tiempo “simultáneo” y el diseño de sonido de Franklin Hernández, muestra de la trascendencia del universo sonoro que le otorga personalidad y sentido.
Mención especial merecen los efectos especiales, creíbles y  coherentes para un cine de clase mundial.
Un Frank Perozo como nunca antes se había visto, tiene una de esas actuaciones en la que la exposición en pantalla no depende del tiempo en ella, sino de su significante rol, como remate de la historia.
Bien actuada, mejor dirigida y con un sustento creativo en sus efectos, escenografía, Melocotones es una cinta que nos despierta esperanzas.

Las actuaciones de Pedro Vives, María Guinea (demasiado españoles en su lenguaje), el argentino Joaquín Ferreira y la breve y determinante participación de Frank Perozo, otorgan un valor actoral a Melocotones.
La producción es un viaje por lo bien hecho, con conceptos firmes, con creatividad en cada uno de sus aspectos (desde las actuaciones, los efectos especiales, la labor extraordinaria de creación escenográfica, la fotografía que expone un caribeño ambiente de Guayacanes que ahora será anhelado por quienes la vean en el mundo.
Ya no más
Melocotones tiene una virtud: es una pieza que entierra con flores el sentenciado popular (prejuicio en parte basado en realidad) que proclama “Yo no veo cine dominicano”. O su extremo: “Esa película no parece dominicana”, correspondientes a un patrón que ya pasa a la historia.
Esta fábula cinematográfica termina con el discurso del prejuicio hará que la gente entiende que somos capaces de lograr cine de trascendencia,

Ficha Técnica
Título: Melocotones
Año: 2017
País: República Dominicana/España
Director: Héctor Manuel Valdez
Guión: Héctor Manuel Valdez, Felipe Jiménez y José Ramón Pascal Alama
Producción: Bou Group
Fotografía: Juan Carlos Gómez
Edición: Teresa Font
Género: Sátira romántica.
Tipo: Retro-ficción
Duración: 82 minutos
Color: Full Collor
Sinopsis:
En algún lugar del Caribe, durante un futuro que nunca fue, en imaginado prisma temporal de los años 80´s, es la historia de Diego, novio de Laura, a quien lleva a un lugar para recrear su primer viaje a fin de restaurar la relación, que es obviamente disfuncional por lo excesivamente programado y normativo que es él y lo espontánea y auténtica que es ella. Aparecerá el ex-novio, Sandro, y las líneas del tiempo se cruzarán para construir una madeja de conceptos y personajes que enloquecerán al espectador, buenamente.
 

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista