La XIX Muestra Internacional de Cine de Santo Domingo  ha demostrado su calidad y el sentido profesional para seleccionar una cartelera de nivel.
El evento  se encamina a sus últimas  cuatro jornadas con la exhibición de la calidad de sus películas seleccionadas, entre las cuales hay algunas producciones sencillamente imperdibles.
Este miércoles 10  México ofrece La Región Salvaje del laureado Amat Escalante (Heli, ganadora en Cannes 2015), Alemania su aclamada cinta Wild (Nicolette Krebitz) y la sinfonía fílmica en blanco y negro, la  rusa Paradise (Andrei Konchalovsky).
El jueves 11  uno de los dos pases que quedan a Alba, de la directora ecuatoriana Ana Cristina Barragán; la española María y los demás (Nelly Reguera), formidable muestra de hacer cine a partir de vidas simples cotidianas y la penúltima función de El Ciudadano Ilustre, de los directores argentinos Mariano Cohn y Gastón Duprat.
El viernes 12, Chile ofrece su extraordinaria y humana historia  Nunca vas a estar solo, de Alex Anwandter, con el drama de un joven gay, agredido por su medio social; mientras que el sábado, última jornada de la Muestra, se  podrán ver, en última exhibición, El Ciudadano Ilustre (Mariano Cohn y Gastón Duprat); estará el documental Jeffrey  (Yanilys López) para la ceremonia de clausura y premiación, en la sala 5, la de mayor tamaño de Fine Arts.
Reporte de visión
El Hombre de Al Lado y El Artista, de los directores Mariano Cohn y Gastón Duprat, no se han podido proyectar por problemas técnicos.
De entre lo que hemos visto, las tres grandes películas de la Muestra  Internacional de Cine de Santo Domingo, parecen ser: Paradice (de  Andrei Konchalovsky), – el punto más alto- ;  la rumana Graduación (Bacalaurat), de Cristian Munglu  y El Ciudadano Ilustre, de los directores argentinos ya indicados. Hay quienes incluirían a la alemana Wild (Lobo), de la atrevida directora Nicolette Krebitz, que ha dejado turulato al cinéfilo que sale impactado de la sala.
El documental Todo sobre el Asado (también de Cohn y Duprat) es una muestra del humor argentino que se burla de todo, tomando como punto de partida el plato nacional por excelencia; el asado.
Alba es una joya, huérfana de concurrentes que no se han dado cuenta de su valor. Pocas personas la han visto  y disfrutado de su guión ciertamente lineal y sin vericuetos y curvar argumentales sorpresivas. El manejo de las actuaciones y sobre todo del universo sonoro, la transforman en una experiencia que trasciende.

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista