Henry Ely  expiró este domingo por complicaciones respiratorias en el Hospital Marcelino Vélez Santana, de Santo Domingo Oeste,  con lo cual se marcha al infinito  una de las más hermosas voces del canto lírico dominicano en toda la historia del “bell canto”.

Ely, que había nacido en Santiago el 19 de enero de 1939, era uno de los más altos exponentes del canto lírico dominicano y un gestor y educador del canto operático.

Con su partida se despide la generación de las grandes voces líricas dominicanas, a la que pertenecieron Rafael Sánchez Cestero, Violeta Stephem, Napoleón Dhimes y más recientemente Arístides Inchaustegui, entre otros.

Ely debutó a la edad de 9 años e hizo sus primeros estudios vocales con el coro José Ovidio García, en la Ciudad Corazón, dirigido por el profesor Apolinar Bueno.

En 1961 viaja a Nueva York y canta en la Estación de TV NBC, causando impacto tanto por la calidad de sus tonalidades graves y agudas, como por su procedencia. Uno critica en la que se destacaba que, desde Eduardo  Brito no se contaba con una figura de esa calidad.

En 1964 viaja a Italia nombrado en el Servicio Exterior desempeñando el cargo de auxiliar en la Embajada de R.D. en Roma, en donde ingresa a la escuela del maestro tenor Ingeman Caggiano y luego cursa en  la Academia Santa Cecilia de Roma donde obtiene el primer lugar en méritos en el examen de admisión, galardón que por primera vez lo logra un cantante lírico de toda América.

 

Siguió su preparación en el Centro del Teatro Massimo de Palermo, en el cual fue seleccionado entre 150 jóvenes cantantes de todo el mundo, sometidos a  tres eliminatorias, para seleccionar 15, entre los que él fue uno. Recibio clases de la soprano Italiana Elena Mauti Nunziata, la maestra Inés Alfani Tellini y el famoso Barítono Gino Becchi, además de egresar en perfeccionamiento de canto en la famosa Academia (Chigiana de la Ciudad de Siena).

En 1977 canta en las Óperas Carmen y la Traviata, de esta última tiene la grabación de la primera noche en CD. En 1978 canta en el Carnegie Hall de Nueva York.

En 1979 es nombrado tenor Lírico del Teatro Nacional. El 1980 canta en la Ópera Don Pascuale, triunfo que lo llevó a conquistar la primera Talía de Plata como el cantante Lírico más destacado, siendo esta la primera Ópera que se graba en video.

En 1982 canta en la Ópera Il Trovatore Teatro Nacional. En el 1983 realiza conciertos en la región fronteriza con la Orquesta Sinfónica Nacional.

En 1999 el presidente  Leonel Fernández lo condecoró con la Orden de DUARTE, SÁNCHEZ Y MELLA por sus méritos artísticos.

 

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista