Coralis Ramírez/José Rafael Sosa
No solo el mundo de la moda ha inclinado hoy sus colores y banderas por la partida de Jenny Polanco. Todas y cada una de las muertes por Coronavirus, duele, se lamentan ..mas algunas partidas, además de dolor, nos marcan.
Era la maestra que estampo con su estilo, basado en dos factores, armonía y sencillez, la alta moda dominicana
Jenny Polanco hizo trayectoria en la moda por la vía  de la investigación de nuestras autenticidades criollas y configuro una carrera que dignificaba  caracolas,  jícara de coco, los corales, el ámbar y el larimar.

Algunas partidas se sienten de modo especial. La ida sin regreso de esta creadora de la moda nos deja el silencio de su ausencia al marcharse envuelta y vaporosa en lino, algodón y estopillas blanca. Estuvo dedicada a producir diseños inclinados a lo «isleño».
Nuestra embajadora de palmas, con sabor a trópico, a lágrimas de mar, tonalidades del ámbar y larimar y cuerpo de corales.

Llega al cielo amada Jenny con su traje blanco, vaporoso, sutil. Allá ha de ser su labor vestir los Ángeles con las creaciones de su Alma.


Ella es más que la pérdida número seis de una pandemia que ha llegado para mostrarnos,  cuanto extrañamos  el valor del abrazo, el disfrute de salir  y la sensación de milagros y sabores únicos del beso, en cada una de sus modalidades..

Parte ahora la Jenny Polanco, para revivir cada día en la perennidad de su obra de diseño nacional de la moda.
Jenny Altagracia Polanco de León  había nacido en  Santo Domingo en 1958.
Desde muy pequeña vestía a sus muñecas  como verdaderas modelos, haciéndole vestidos y atuendos.
Estudio en la en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña Diseño de Interiores y Artes Plásticas que, para luego aprender en talleres e instrucción de expertos y la Escuela de Diseño Parsons, en New York, Patronaje, Técnicas de Sastrería , y Drapeado Artístico.

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista