SANTO DOMINGO,– El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en interés de mantener debidamente edificados a los agentes económicos y al público en general, presenta los cambios en las tasas de política monetaria (TPM) de América Latina, siendo el principal instrumento utilizado por los bancos centrales que implementan el esquema de Metas de Inflación.

Como se observa en la tabla, en República Dominicana y en la mayoría de países de América Latina, los bancos centrales están implementado un plan de normalización monetaria para contrarrestar las presiones inflacionarias de origen externo.

En efecto, los precios de las principales materias primas han aumentado de forma importante, especialmente del petróleo que ha superado los US$90 por barril y de otros bienes primarios alimenticios como el maíz, el trigo y la soya.

Adicionalmente, los precios se han afectado por el incremento extraordinario del costo de fletes de mercancías, que pasó de US$2 mil por contenedor previo a la pandemia hasta llegar a un máximo de aproximadamente US$20 mil por contenedor para los fletes desde China.

Tomando en consideración las presiones inflacionarias más persistentes y que la economía dominicana se ha recuperado más rápido de lo previsto al crecer 12.3% en 2021, el BCRD ha incrementado su tasa de política monetaria en 200 puntos básicos desde noviembre de 2021 y ha reducido de forma sustancial el excedente de liquidez del sistema financiero a través de operaciones de mercado abierto, con el propósito de evitar presiones adicionales sobre los precios.

Estas medidas están dando los resultados esperados, contribuyendo a una moderación en el crecimiento del Medio Circulante (M1) y a una apreciación del tipo de cambio.

Estos factores facilitarán la convergencia gradual de la inflación al rango meta de 4% ± 1% durante el horizonte de política.

El Banco Central continuará dando seguimiento continuo al panorama internacional y doméstico, encontrándose preparado para tomar las medidas necesarias que permitan mitigar las presiones inflacionarias y mantener la estabilidad macroeconómica.

 

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista