Como película de orígenes, Aquamán triunfa en las alas de una emotiva historia de amor, fiel al cómic pese a ser totalmente predecible y más larga de lo que debió ser, extensión que atenuada con espectaculares panorámicas submarinas y un bien administrado humor que juega con el el preciosismo marino. Una tercera de esta producción debió haber quedado en cuarto de edición.
Si usted es seguidor, (fans, de acuerdo el afán desnaturalizador del idioma castellano), tiene satisfacción garantizada porque encontrara una hermosa, impecable y de ritmo incesante, con toques humanos cada vez más frecuentes en este tipo de producto industrial.

Aquamán en modo alguno es para amantes del cine consistente. Claramente orientada a los fans de super héroes, a quienes sienten el cine como lo que es, instrumento de diversión y fantasía y en especial para los cerebros express, pautados por los ítems de la moda, los smartphones, la cola excesiva de calorías y las palomitas. Si no es “fan”, quédese con su Netflix en la casa, viendo La balada, de los Hermanos Cohen o tenga el valor de ver Roma, la obra maestra de Cuarón y sepa desde ahora que su ritmo es pausado, cíclico y atormentador para las victimas del tiempo post moderno.
Los tiempos en los que superhéroes eran solo figuras para consumo masivo de ficciones, han pasado, para dejar paso a personajes que se vinculan a vida real y sus desafíos y se proponen interactuar con valores de género, familia, ternura y la necesidad de preservación del ambiente.

El centro fantástico-ideológico de Aquamán, extremadamente larga (2 horas 20), es el de un personaje novedoso y estimulante, con una trama argumental que, además de lo bien realizada, habla de posturas y condiciones que se encuentran en la vida de la gente: la inteligencia de las mujeres, la responsabilidad para conservar el ambiente y una actuación para no ser olvidada nunca de  Nicole Kidman.
Notables las coreografías de lucha, en las que se derrocha un esfuerzo creativo que hay que disfrutar en los escenarios submarinos, con un derroche de luz y majestuosos planos de acción, sustentados por una banda sonora impecable. Los de DC saben hacer cine de acción superior. Es un conjunto de búsquedas, peleas, en una heredada concepción de las luchas al estilo incesante y diseñado a detalle de lo Indiana Jones, Gladiador, El señor de los anillos y Powers Rangers.
Su principal aporte es el didáctico y poderoso mensaje ambiental y su llamado a detener la contaminación de los océanos y la convocatoria a la paz y a la unidad por la construcción de un solo habitad.
Aquamán comporta un mensaje, el de vivir en paz en un solo planeta, integrado por agua, tierra y are, rechazando la sectorización y el tránsito solo hacia mundos individuales.
La recomendamos con entusiasmo al tiempo de tomarla con un grano de sal. Disfrútela con actitud. O deje de verla. Cuestión de opciones.
Título: Aquamán
Dirección: James Wan
País: Estados Unidos, Australia
Género: Acción, Ciencia ficción, Fantástico
Dirección: James Wan
Director de fotografía: Don Burgess
Diseño de producción: Bill Brzeski
Diseño de vestuario: Kym Barrett
Distribuidora: Warner Bros.
Productora: Warner Bros., DC Comics, DC Entertainment
Guionista: Kurt Johnstad, Will Beall
Historia: Geoff Johns, James Wan
Montador: Kirk M. Morri
Personajes: Paul Norris
Reparto: Jason MomoaAmber HeardWillem DafoePatrick WilsonNicole Kidman, Temuera Morrison, Dolph Lundgren, Ludi Lin, Patrick Cox
(Crónica a cuatro manos, con Alexandra Gonzalez Peralta)

Por Jose Rafael Sosa

Periodista, escritor dominicano y origamista