Salesianos

Paseo literario por la presencia salesiana en Jarabacoa (Libro de memorias locales )

Paseo literario por la presencia salesiana en Jarabacoa es un libro en el cual Luz María Abreu, hace justicia a un proceso de aportes fundamentales de la Orden Salesiana a la comunidad más hermosa de la República Dominicana.

La autora, alejada de los corrillos literarios de Santo Domingo, disfrutando la hermosa y estimulante panorámica de su natal Jarabacoa, donde se ha radicado de retorno vital hace algunos años tras retirarse de las funciones que desarrolló en diversas organizaciones no gubernamentales en favor de la mujer rural y marginada,  reconstruye la trayectoria de los Salesianos, en la comunidad desde 1940, en favor de generaciones de jóvenes a los que se les ha inspirado técnica, profesional y espiritualmente a lanzarse a las cumbres del trabajo y el servicio.
Paseo literario por la presencia salesiana en Jarabacoa tiene la virtud doble  compilar documentalmente una trayectoria de la orden Salesiana en una comunidad que, ha alcanzado un impacto singular en la formación de generaciones de jóvenes por la educación, el deporte y la cultura, y, por otra parte, por la novedad de la presentación, al tomar la autora, la perspectiva de quien relata un sueño abarcador, metódico, completo y lúcido, para hacer justicia (un reconocimiento que nunca habían pedido) los salesianos con su obra de transformación espiritual, de vocaciones, académica e inspiracional que ha impactado a miles de jóvenes con el aliento de ser seres útiles socialmente y que hacen la diferencia a la hora de definir entre el bien y el mal.
La socióloga y escritora Luz María Abreu, beneficiada de ese proceso educativo y de sensibilización salesiana, se planteó la meta de recoger el impacto, los personajes (en este caso los sacerdotes salesianos) y los equipos de colaboración y voluntariados salesianos, en una edición que además fuera hermosa, amigable, con una narración correcta, lineal, atractiva  y que dejara un testimonio haciendo justicia a la labor de una orden religiosa que tiene ya más de 100 años en todo el mundo y que ha  transformado tantas vidas.

La presencia salesiana en República Dominicana  fue  solicitada por en e1876 Monseñor Rocco Coccohia, quien  había visitado a Don Bosco en Turín, pero no fue sino hasta 1934 cuando llega el primer salesiano, el entonces cura párroco  Ricardo Pittini, con el encargo de fundar una Escuela Profesional. Se radicó en Santo Domingo  el 6 de febrero de 1934. Los restos del monseñor Pittini,  fundador de la Obra Salesiana en el país, cuyos restos reposan, por voluntad suya, debajo del piso de la iglesia San Juan Bosco. Murió el 10 de diciembre de 1961.
Abreu Lantigua toma un modelo de narración conocido y agradable: contar un sueño, y por medio de esta manera de expresión, dejar en el lector, uno a uno, los testimonios de los salesianos, desde el primero, el Padre  Figura, quien llegó a iniciar la obra de su orden, acompañado del padre Bartolomé –Vegh,  llamado Padre de los huérfanos, y quien entregó su alma a la paz del señor en 1999.
Relata que las historias del Padre Figura hoy día tienen ya el carácter de leyenda en la región y cita que aún hay gente en la comunidad  de la llamada Generación Consistente (mal llamada Tercera Edad o Envejecientes), que se abstiene de malas acciones  para no defraudar las orientaciones de moralidad cristiana que propalaban estos dos sacerdotes católicos., junto al coadjutor Celestino de Alba.
En total, en el sueño descrito por Luz María Abreu, desfilan 42 sacerdotes salesianos que hicieron fuerte y trascendente la obra de la orden en la comunidad más hermosa de la República Dominicana.
Tema aparte, resalta el equilibrio y la paz que transmite el sueño de Luz María Abreu, a quien conocimos en sus tiempos de directora ejecutiva de MUDE y CE-MUJER, y como ejecutiva de organizaciones de servicio y promoción de género de las mujeres de sectores empobrecidos del país.
Hoy día, desde su relativo retira (ya que sigue haciendo consultorías sociales, especialmente en la modalidad de tele-trabajo) la escritora vive en su pueblo natal,  dedicada a vivir los años de la Edad Consistente, haciendo literatura en los géneros de narración y poesía.
El libro, que se puso a circular en el Ayuntamiento de Jarabacoa, presentado por Ángela Hernández Núñez, fue el marco para reafirmar el compromiso del Alcalde Carlos José Sánchez Pineda, para construir la anhelada biblioteca municipal, cuyo solar ya fue donado para ese fin.

Luz María Abreu Lantigua debe contar con mucho mayor apoyo para la difusión de sus libros, sobre pasando la tirada digital de 400 ejemplares y logrando que se haga una tirada (auspiciada por alguna Alcaldía sensible a la cultura)  o alguna otra institución cultural que haga conciencia de la importancia de esta narración tan única y tan valiosa. Ojalá pueda ponerse en librerías de Santo Domingo, y sobre todo en Librería Cuesta y Mamey.
Abreu Lantigua estudió en el Colegio Salesiano. Estudio Sociología en la UASD y en 1976 se especializó en en diseño y gerencia de proyectos con perspectiva de género, para posteriormente completar su formación con un master en ejecución de ese tipo de proyectos destinados a la mujer.
Paseo literario por la presencia salesiana en Jarabacoa; Autora: Luz María Abreu Lantigua; Género: Memoria/Testimonial; Diseño y portada: Luz Amelia Rodríguez Abreu, (en base a imágenes de Frepiux y creación de LARA, de mural anónimo encontrado en el Oratorio Don Bosco; Prólogo: Padre Ángel Soto SDB; Reproducción digital en Impresos Mayobanex; Fotos: Rafael Peguero, Archivo Don Julio Peña y Margarita Suriel; Edición al cuidado de la autora. Fuente documental: archivos del Oratorio Don Bosco /Jarabacoa/ y entrevistas, partes de prensa y documentación adicional. Palabras de presentación: Ángela Hernández.