Así es la biblioteca más pequeña del mundo

En un pais sin bibliotecas que presten sus libros a sus visitantes, llama la atención encontrar en Canadá, una que no tiene personal que la atienda, sus puertas no tienen cerrojos y uno puede tomar un libro a su gusto y llevárselo. Si su conciencia lo entiende, deberá dejar otro libro para que alguien haga lo mismo. Mas que todo, es asunto de conciencia, amor por la lectura, generosidad y conciencia ciudadana entre vecinos.

La idea, por simple, provoca la sorpresa en forma  esperanzada pregunta: ¿Por qué un concepto bueno, tan capaz de revertir el egoísmo y de ensenar a compartir el beneficio del conocimiento humano, parte de una base tan simple?

Es la biblioteca más pequeña del mundo, que impactan cuando se le encuentra por vez primera:  No tienen por lo regular más de uno o dos metros cuadrados, sostenidas por una columna de metal o madera, depende. Encontramos la Pequeña Biblioteca Libre en la ciudad de Calgary, en Alberta, Canadá.

Parecen un palomar, pero a la altura de la vista, un espacio pequeño, techado, con una puerta transparente que deja ver su preciado contenido, los libros, y que invita a ser abierta para tomar un volumen. No tienen bibliotecarios. No las atiende nadie. Su puerta no tiene cerradura. La gente toma un libro y si quiere deja otro.

Al abrir la puertecilla y revisar los libros, encontramos una joya: una edición de lujo de Cien anos de soledad, (Gabriel Garcia Márquez), de 1991, traducido al inglés por  Gregory Rabassa. En República Dominicana, el concepto es desconocido y no se ha instalado ninguna, hasta donde se sabe.

El siguiente video detalla el concepto .

La historia

Un ciudadano de Houston, Tod Bol, ejecutivo de empresas sociales tuvo la idea de   montar una biblioteca pequeña, con sus libros al acceso de quien pasara y a quien se le pide “Toma un libro y deja un libro”.

En 2009, Todd H. Bol, de Hudson, Wisconsin, construyó un modelo pequeño y a escala de una escuela,  como tributo a su madre, una maestra a la que encantaba leer.  Lo llenó de libros y lo puso en el jardín delantero de su casa. A sus vecinos y amigos les encantó. La gente comenzó a tomar y dejar libros, así que construyó varios modelos más y se los regaló. Así fue de simple. Hoy son 75 mil pequeñas bibliotecas libres en 88 países.

Todd Bol y Rick Brooks, otro ejecutivo de empresas sociales, concibieron los detalles  y vieron oportunidades para lograr una variedad de objetivos para el bien común, inspirados en las redes comunitarias de intercambio de regalos, en las colecciones en cafeterías y espacios públicos, y muy especialmente por el filántropo Andrew Carnegie.

La novela 100 años de soledad, de García Márquez, es uno de los que están ofrecidos en esta pequeña biblioteca gratuita. Se deja a la conciencia de quien la visita, el dejar otro libro.

El reconocimiento

El impacto del proyecto tomó vuelos muy altos: Matt Groening, creador de Los Simpson, ha apoyado la misión y ha diseñado modelos de Little Library únicos en su tipo.  En 2013, Little Free Library recibió el Premio Innovaciones en Lectura de la National Book Foundation, y Bol y Brooks el Movers and Shakers de la American Library Association y para completar el proyecto fue reconocido con   el Galardón de Alfabetización de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. por su implementación efectiva de las mejores prácticas en alfabetización y promoción de la lectura.

Ese objetivo inspiró a Brooks y Bol a establecer su propia meta de superar 2.508 Little Free Libraries para finales de 2013, pero terminaron excediendo ese objetivo en agosto de 2012, un año y medio antes de su fecha objetivo.

Diversos modelos de pequeñas librerías, en las que se nota que la creatividad en el diseño no tiene límites. FOTOS  LITTLE FREE LIBRARY.

Rápido crecimiento

Para 2010, se estableció el nombre Little Free Library y el propósito de estos intercambios de libros se hizo claro: compartir buenos libros y unir a las comunidades.

La primera Little Free Library oficial fuera del área de Hudson se puso en un carril bici en Madison en el verano de 2010. En unos pocos meses, miles de personas habían visto la Biblioteca.

A medida que Bol y Brooks continuaron regalando pequeñas bibliotecas con letreros de madera, grabados con los números oficiales de las cartas, creció la curiosidad y la demanda de más bibliotecas.

El movimiento se centró en el entusiasmo de los primeros adoptantes y administradores, defensores cruciales. Algunas pequeñas subvenciones y asociaciones informales comenzaron a tener un impacto en la capacidad de Little Free Library para mantenerse al día con la demanda. El año 2011 ya existían casi 400 Little Free Libraries.

Ese número se dispararía a más de 4.000 bibliotecas para fines de 2012, el mismo año en que Little Free Library se convirtió en una organización sin fines de lucro. Su página web, que ofrece todos los detalles, es https://littlefreelibrary.org/.

VIDEO: Todd Bol en conferencia TED. El fundador del proyecto explica el concepto en las famosas conferencias audiovisuales TED.

Objetivo

Little Free Library es una organización sin fines de lucro que inspira el amor por la lectura, crea comunidad y genera creatividad fomentando intercambios de libros en el vecindario en todo el mundo.

Para 2014, el proyecto sigue su crecimiento y recibe la atención de los grandes medios norteamericanos:  New York Times, el Washington Post, NBC Nightly News, USA Today, The Chronicle of Philanthropy, Reader’s Digest y muchos otros medios.

En 2015 salió el libro The Little Free Library Book, escrito por Margret Aldrich y publicado por Coffee House Press, que resume la experiencia del proyecto.

En República Dominicana, marcada por la ausencia de bibliotecas publicas que presten sus libros a los lectores, es un desafío iniciar el proyecto.

ENLACES RELACIONADOS Y FUENTE:

Para contacto con Little Free Library: https://littlefreelibrary.org/contact-us/

Para instalar en su casa:

https://littlefreelibrary.org/start/

FUENTE: https://littlefreelibrary.org/

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José Rafael Sosa periodista dominicano, editor, gestor cultural y escritor de literatura de soporte existencial y emocional a la gente , origami y comunicación masiva. Soy editor de Turismo y Cultura del diario El Nacional. Móvil: 809 858 6870. Correo: joserafael.sosa@gmail.com