Carlota y Elvira

Nadie en ejercicio sano de pensamiento y con conciencia de las facultades que la ley le puede negar la potestad que tiene un Ministerio determinado a designar el personal ejecutivo en sus dependencia.

El Ministerio de Cultura tiene todo el derecho de designar a quien considere y sustituir los funcionarios que entienda en sus dependencias, en función de sus criterios y necesidades. Es un derecho y punto.

Carlota y Elvira

La reflexión llega propósito de la cancelación de las actrices experimentadas y respetadas Carlota Carretero y Elvira Taveras, en cuyas funciones, de la dirección del Teatro Rodante y la Escuela Nacional de Arte Dramático.

Ambas fueron sustituidas por los igualmente meritorios y apreciados por nosotros Manuel Chapuseaux y Haffe Serulle, detentadores de una carreta creativa y de un nivel altísimo de entrega al teatro, tanto en la formación como en la creación de emociones y públicos.

Lo que no resulta admisible, ni entendible, es el tratamiento dado para realizar las sustituciones porque no es propia del respeto que merecen ambas. Puede haber habido razones de longevidad y cansancio en el servicio, necesidad de imprimir otro estilo de dirección. Todo es posible.

Pero no de esa forma que incluso ignora, en la información de la destitución, la trayectoria de ambas. Falto el tacto. Un acto de reconocimiento oficial a ambas, en el que se reconociera sus méritos, habría sido una salida hermosa y elegante.

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